El reto
El principal problema no era de diseño, era de comprensión. «Coffee cart» no es un término que todo el mundo conozca: quien organiza una boda o un evento de empresa busca «barra de café para eventos» o directamente no sabe que este servicio existe.
El sitio tenía que hacer dos cosas al mismo tiempo: explicar qué es el servicio a quien llega sin saberlo, y dar detalles concretos —qué incluye, para cuántas personas, en qué zonas— a quien ya está comparando proveedores.